24 de abril, lunes

Comenzamos a rezar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… “Hola Jesús, de nuevo estoy aquí, un ratito contigo…”.

Adaptación de Jn 20, 19-31

Tomás era uno de los amigos de Jesús. Un día llegó a casa y se encontró a todos los demás muy emocionados y nerviosos. “Pero, ¿qué pasa?” –preguntó– “Que ha estado aquí Jesús”, decía uno. “Que está vivo”, añadía otro. “Nos ha deseado la paz y nos quiere enviar a todo el mundo”, decía uno más. Pero Tomás estaba enfurruñado. “¡No me lo creo!”, dijo. “¿Cómo que no te lo crees?” le preguntó otro. “Que yo, si no lo veo y lo toco, no lo creo. ¿Cómo va a estar vivo?” –insistía Tomás–. Y aunque le intentaron convencer, él se quedó sin creerlo.
Una semana después estaban todos juntos, también Tomás. Y apareció Jesús en medio. Se quedaron muy sorprendidos. Jesús se acercó a Tomás. Le tomó de la mano y la acercó a las heridas que le habían quedado de los clavos. Tomás estaba temblando del susto. Pero también de la emoción, porque se dio cuenta de que de verdad era Jesús. Entonces se echó a sus brazos, mientras decía: “Señor mío y Dios mío”. Estaba muy contento de que estuviera vivo, y un poco avergonzado por no haberlo creído antes. Jesús, mirando a Tomás, y también al resto, les dijo: “Felices quienes crean sin haber visto” (que era lo mismo que decirles, felices los que crean con los ojos del corazón)…
Luego se marchó. Pero ellos sabían que estaba vivo y que ya nunca le perderían.

 

Gracias, Jesús, por darme unos ojos con los que puedo ver el cielo azul, las flores en primavera y todo lo bonito que ha creado Dios Padre.

Unos ojos con los que puedo apreciar la sonrisa de aquellos que me quieren. Con los que disfruto de mis películas favoritas; con los que leo esos libros que tanto ne divierten.

Pero gracias también por esos otros ojos que me has regalado. Esos ojos que no tienen color, ni lloran y ni siquiera parpadean. Unos ojos que están dentro de mi. Con los que puedo ver lo invisible. Con ellos veo el cariño, el compañerismo, la amistad. También veo cuando un amigo lo pasa mal; cuando alguien a mi alrededor necesita algo.

ESOS SON LOS OJOS DEL CORAZÓN, que más que ver, SIENTEN.

Te pido que te sepa reconocer todos los días, porque a veces mi egoísmo o mis prisas diarias, me impiden ver todo lo importante que es invisible: la alegría, la tristeza, el amor.

A tí profe/seño, te dejo este video para tu reflexión personal (para los más mayorcitos se les puede poner en el momento que veas más adecuado)

 

 

TERMINAMOS LA ORACIÓN DE HOY REZANDO EL “PADRE NUESTRO”

María Nuestra Buena Madre…Ruega por nosotros

San Marcelino Champagnat…Ruega por nosotros

21 de abril, viernes

Comenzamos a rezar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… “Hola Jesús, de nuevo estoy aquí, un ratito contigo…”.

Hoy es un día especial. Hoy y durante toda la semana que viene daremos importancia a algo tan fundamental para nuestras vidas, que sin eso no podríamos vivir; algo que nos rodea, nos cuida, nos protege y se nos dio como regalo hace mucho, mucho tiempo: El Planeta Tierra, el agua que nos da la vida…y todo lo que en él se encuentra: La Creación de DIOS.

Dios nos hizo ese regalo y nos creó a nosotros para que disfrutemos de esta maravilla; pero también tenemos una responsabilidad: CUIDAR DE ELLA. ¿LO HACEMOS?

 

  • ¿Sabías que el agua puede acabarse?

  • ¿Sabías que no todo el mundo tiene agua?

  •  ¿Qué podríamos hacer para gastar menos agua?

    Oración

    Dios,

    Gracias por el agua que nos da vida,

    de forma gratuita y en abundancia,

    haz que la cuidemos y no la malgastemos.

    Amén.

    TERMINAMOS LA ORACIÓN DE HOY REZANDO EL “PADRE NUESTRO”

    María Nuestra Buena Madre…Ruega por nosotros

    San Marcelino Champagnat…Ruega por nosotros

20 de abril, jueves

CELEBRAMOS TODOS JUNTOS LA FIESTA DE LA RESURRECCIÓN

Os la dejo publicada  para que nos sea más fácil.

Materiales y previos:

  • Decoración alusiva a la Pascua, a la Vida: muchas plantas, una cruz con una tela grande blanca, una imagen de un resucitado…

  • Cañón, altavoces, pantalla y video “Una convicción” de Álvaro Fraile (también puede tomarse de https://www.youtube.com/watch?v=_kgvwM_uPLM

  • Tarjetas para cada alumno “Ojalá seas tú la Buena Noticia de hoy”.

  • Cartel de Cuaresma-Pascua.

Desarrollo:

  1. Motivación:

 Venimos de vacaciones. Y el sentido de estos días de fiesta está en lo que antes de ellas hemos preparado. Durante 40 días hemos vivido la Cuaresma para prepararnos a la mayor fiesta cristiana del año, la Resurrección, la recompensa de Dios a Jesús por ser EL PRIMERO EN EL AMOR.

Antes de Semana Santa RECORRIMOS LAS ETAPAS SEMANALES DEL #BICENTOUR SUPERANDO SUS DIFICULTADES. Y la mayor de todas las dificultades, LA MUERTE, en su etapa reina, que hemos recorrido estos días santos: LA CRUZ.

Pues bien, hemos ganado. Ya TENEMOS OTRO PRIMER PUESTO SUPERADO. Y esto hay que celebrarlo, ¿cómo? En primer lugar, reconociendo que hacemos las cosas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  1. Visionado del video. Les invitamos a que estemos atentos a ver si son capaces de descubrir el secreto de las sonrisas que vamos a ver.

    https://www.youtube.com/watch?v=_kgvwM_uPLM

  2.  Entregamos las tarjetas a cada alumno y les preguntamos: Hoy, ¿qué podemos hacer para ser Buena Noticia? Jesús, con su PRIMER PUESTO EN EL AMOR, se convirtió en la BUENA NOTICIA con mayúsculas, la BUENA NOTICIA por excelencia. Hoy nosotros podemos ser un poco más él.

  3.  Dejamos un rato para que lo escriban (Primaria)

  4. Momento para compartir qué puedo hacer hoy…lo hacemos en clave de oración, pidiéndole a Dios que nos dé fuerzas para…

  5.  Ponemos el trimestre en manos de María; ella fue siempre LA PRIMERA EN EL AMOR A JESÚS y está dispuesta a cuidarnos en este último trimestre de curso

  6.  Rezamos un ALÉGRATE MARÍA

19 de abril, miércoles

Comenzamos a rezar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… “Hola Jesús, de nuevo estoy aquí, un ratito contigo…”.

¡¡¡ALELUYA, ALELUYA, JESÚS HA RESUCITADO!!!

  • ¿Somos capaces de contagiar nuestra alegría?

  • ¿Cómo lo podemos hacer?

  • Compartimos con los demás, en qué ocasiones somos felices , contagiamos nuestra alegría y la compartimos con los demás.

TERMINAMOS CON  EL ALELUYA QUE HEMOS CANTADO EN ESTA SEMANA.

María Nuestra Buena Madre…Ruega por nosotros

San Marcelino Champagnat…Ruega por nosotros

18 de abril, martes

Comenzamos a rezar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… “Hola Jesús, de nuevo estoy aquí, un ratito contigo…”.

¡QUÉ FELICES ESTAMOS POR LA BUENA NOTICIA DE LA RESURRECCIÓN DE JESÚS!

Todos nos alegramos y contagiamos nuestras risas, la emoción y la alegría de tener tan cerquita a Jesús.

Por eso, cantamos de nuevo la canción que escuchamos ayer: ¡¡ALELUYA!!

Nos alegramos como María  se alegró de saber que su hijo estaba vivo. Rezamos ALÉGRATE MARÍA…

María Nuestra Buena Madre…Ruega por nosotros

San Marcelino Champagnat…Ruega por nosotros

17 de abril, lunes

Comenzamos la oración en clave de interioridad, cerrando los ojos, respirando profundamente…una vez relajados, escuchamos la palabra de DIOS.

Adaptación de Jn 20, 1-9

María Magdalena estaba muy triste porque Jesús había muerto. Fue por la mañana a visitar su tumba, como hace la gente cuando va a llevar flores. A Jesús lo habían enterrado en una cueva, con una gran piedra tapando la entrada. Pero cuando María llegó, se encontró con que la piedra estaba movida, y se dio cuenta de que dentro no estaba el cuerpo. Se asustó mucho y echó a correr para ir a donde estaban Pedro y Juan, los otros amigos de Jesús. Y les contó lo que pensaba: “Oye, que alguien ha robado el cuerpo de Jesús”. Ellos se levantaron a toda prisa y fueron corriendo. Juan iba más rápido. Pedro iba más lento y casi perdía la respiración. Al llegar, fue Pedro el primero que entró en la cueva. Allí vio que las telas con las que habían envuelto a Jesús estaban en el suelo, y el sudario –que es un paño con el que le habían cubierto la cabeza– estaba doblado sobre una piedra. Juan y Pedro se miraron, con los ojos brillantes de alegría, pues se habían dado cuenta de que nadie había robado el cuerpo de Jesús. Por fin acababan de entender que Él tenía que resucitar de entre los muertos. Y, al descubrir que estaba vivo, después de esos días de lágrimas y tristeza, se empezaron a reír como niños.

Qué alivio sentirían esa mañana María, Juan y Pedro después de esos días tan tristes que habían pasado; después del miedo pensando que a ellos también les podría pasar lo mismo…

Imagínatelo, Jesús, su amigo, que tanto les había hecho soñar, había muerto. Habían visto su sufrimiento y se sentían extraños, inseguros, tristes y vacíos de esperanza.

Y de repente, todo lo triste desapareció; el peso tan grande que sentían, se esfumó, como la piedra que tapaba aquella tumba: JESÚS ESTABA VIVO. Todos cantaron alegres…!!!!ALELUYA¡¡¡¡

 

 

 

María Nuestra Buena Madre…Ruega por nosotros

San Marcelino Champagnat…Ruega por nosotros

7 de abril, viernes

Continuamos con la historia que dejamos ayer en el momento que Jesús encuentra a su madre en el camino hacia la cruz…

JESÚS MUERE EN LA CRUZ

“Todo está consumado” exclama Jesús finalmente.
Son sus últimas palabras. Con estas palabras quiso  decir que ya había cumplido con la voluntad de su Padre y que con su muerte pagaba la cuenta de todos nuestros pecados y nos conseguía el cielo.
Entregaba su vida para que nosotros pudiéramos vivir en el paraíso con su Padre para siempre. Desde ese momento las puertas del cielo se abrían para recibir a quienes murieran como Él.
Después de estas palabras Jesús expira y muere. Era como el mediodía. El sol se ocultó y todo el país quedó en tinieblas y un gran temblor sacudió la ciudad.
SEPULTADO EN UNA TUMBA PRESTADA

Un hombre rico llamado José, que conocía a Jesús y era
amigo suyo, le ofreció a María una tumba nueva para que lo sepultaran. Desclavaron el cuerpo muerto de Jesús y María lo recibió en su regazo. Lo besó con ternura de madre, lo envolvió en sábanas blancas ayudada por otras mujeres, le colocó perfumes y hierbas como se usaba en ese tiempo y luego lo pusieron en la sepultura.
Los hombres cerraron la tumba con una gran piedra. Y todos se volvieron a sus casas con una pena muy  grande. Era el viernes a eso de las tres de la tarde.

Para ti seño/profe:

Tenemos la sesión después del recreo en la que podemos tomar la ficha “Semana Santa”, de manera que con ella podemos recordar los momentos importantes en esta Cuaresma, nuestros compromisos; qué dificultades hemos encontrado, cómo nos sentimos…

Es el momento de reflexionar y meternos dentro de nosotros; sacar conclusiones de cada uno de los momentos del Vía Crucis, retomando las “historias” contadas en las oraciones de esta semana, desde la entrada de Jesús en borriquilla en Jerusalén, hasta su sepultura.

El final, la resurrección, la dejamos para la vuelta y le daremos su relevancia.

TERMINAMOS LA ORACIÓN DE HOY REZANDO EL “PADRE NUESTRO”

María Nuestra Buena Madre…Ruega por nosotros

San Marcelino Champagnat…Ruega por nosotros